Yo, poeta decadente, español del siglo veinte, que los toros he elogiado, y cantado las golfas y el aguardiente..., y la noche de Madrid, y los rincones impuros, y los vicios más oscuros de estos bisnietos del Cid: de tanta canallería harto estar un poco debo; ya estoy malo, y ya no bebo lo que han dicho que bebía.
Porque ya una cosa es la poesía y otra cosa lo que está grabado en el alma mía...
Grabado, lugar común. Alma, palabra gastada. Mía... No sabemos nada. Todo es conforme y según.
Hola Francisco, que lindos poemas tienes en tu blog, dichosa la persona a quien se lo dedicas, debe ser muy afortunada de contar con alguien como tu, espero que tengas la mejor semana en conpañia de todos los que te rodeamos, que aunque estemos lejos, siempre te llevamos en el corazon, salu2 y un enorme abrazo del tamaño del mundo, jeje, espero pases por mi space y firmes el libro de visitas, yo ambien haré lo mismo, jaj, cuidaT y que estes bien, desde tierras yucatecas para ti de:Letty!!!